Se que últimamente tengo esto un poco abandonado, por no decir mucho, pero ando un poco agobiada. Que si trabajos, parciales, practicas…vamos, que parece que todo son cosas importantes de última hora. Pero bueno, se acabo, como bien canta Mika, “Relax, take it easy”, no sabe ni nada. Pues bueno, a ver si le hago caso y retomo esto.

Este fin de semana pasado he ido a Expobodas, y no, que no cunda el pánico, que casarme no me caso, creo que no estoy embarazada de momento ;), así que podéis estar tranquilos. La cuestión es que aquel lugar es una especie de pastel empalagoso y comercial del amor, digamos que es el Disneylandia de las bodas. Vamos, que allí se pueden ver negocios en torno a las bodas de lo más insospechados.  Restaurantes y fotógrafos se llevan la palma .Pero no quedan atrás alquileres de “coches de lujo”, en otras palabras, coches antiguos que parece que van a tener que ir a pie, como en los picapiedra,, viajes, discoteques móviles y demás parafernalias.  Al final esto de Expobodas es como estar en varias bodas a la vez, vestidos de novias por todos lados, traje de invitados…, pero sin lo mejor, la panzada, porque mucho restaurante y mucha tarta de boda, pero no se ve ni un triste canapé en toda la feria.  La verdad que es un sitio curioso, y no esta nada mal para ir una vez al año, porque tanto empalague no creo que sea bueno en grandes dosis.

Expobodas